Toque el tamaño de su casa y el tipo de limpieza. El número que le sale aquí viene de la misma cuenta que llevamos a la visita gratis. Ahí es donde queda exacto y por escrito.
Estimado gratis en 10 segundos, sin dejar su correo.
Cada número de abajo es un precio base: de ahí arranca una casa de ese tamaño. En la visita gratis sumamos lo que su casa realmente necesita, acordamos el número final y lo dejamos por escrito. Después de eso no se mueve.
Nuestra visita mínima es de $140. Lo publicamos a propósito, para que nadie pierda una tarde por un número que nunca íbamos a poder hacer. Su primera limpieza siempre es de una sola vez: una limpieza profunda o una limpieza inicial. Cuál de las dos, lo decidimos con usted, viendo la casa. Las limpiezas profundas empiezan en $350. Las limpiezas de mudanza y de fin de obra se cotizan por casa.
Más impuesto de venta donde corresponda. Con seguro. Hablamos español.
Todo esto se hace en una limpieza estándar, en todos los tamaños y en todos los precios de arriba. Nada de esto es extra.
Así funciona nuestro plan más popular, con un ejemplo real.
Entre más seguido venimos, menos cuesta cada visita. Una semana de polvo casi no es trabajo, por eso la visita semanal es la mejor tarifa que damos. Si después cambia el ritmo, volvemos a cotizar una sola vez.
Una visita normal mantiene la casa. Una limpieza profunda la pone otra vez en su lugar: las esquinas, las orillas, lo de adentro que nadie ha tocado en un buen rato. Entra y la casa se siente suya otra vez.
Seis extras, incluidos en la limpieza profunda
Las limpiezas profundas empiezan en $350 y se cotizan por casa en la visita gratis, según la casa que de verdad encontramos. Es un solo precio, no una base más seis sorpresas.
Cosas que se piden de vez en cuando, no cosas que le falten a la limpieza. Agregue lo que quiera en la visita gratis, o después. Lo acordamos antes de empezar, nunca a media limpieza.
Las dos listas importan. Por la primera el precio no se mueve; por la segunda no le hacemos perder el tiempo en una visita.
Porque un número por mensaje es una adivinanza, y una adivinanza es lo que se convierte en “bueno, va a ser un poco más” cuando ya estamos parados en su cocina. Preferimos no ponerle nunca en esa situación. Por eso primero recorremos la casa con usted. Toma de 15 a 20 minutos, es gratis y no lo compromete a nada.
No. El número que dejamos por escrito en la visita es el número de la factura. No cobramos por hora, así que si la casa nos toma más de lo que pensamos, es problema nuestro, no de su bolsillo. Y nunca agregamos nada a media limpieza.
Porque es otro trabajo, no el mismo trabajo repetido. La primera limpieza nos toma de dos a cuatro veces más: estamos poniendo la casa al corriente antes de poder mantenerla. Eso lo paga una sola vez, para dejar la base. Una casa que se limpió el mes pasado no se cobra como una que no se ha tocado en un año.
No. No hay contrato ni nada que cancelar. Pause por vacaciones, sáltese una semana o cancele del todo: solo avísenos.
No hace falta. El precio ya nos paga bien: para eso lo fijamos en la visita, en vez de dejarlo apretado. Y dé o no dé propina, su casa se limpia igual.
Avísenos dentro de 24 horas y volvemos a limpiar, sin costo y sin letra chiquita. Lea la garantía →
Cash App si lo pide. Se paga el día de la limpieza. Sin depósito, sin tarjeta guardada, sin cobros automáticos, nunca.
¿Necesita mover o cancelar una visita? Avísenos lo más pronto que pueda y la cambiamos de fecha. Sin cargo por cancelar. Son cosas que pasan.
El precio queda fijo en la visita. De 15 a 20 minutos. Gratis, sin compromiso, y es la última vez que el número se mueve.